Al recibir
Revisa el paquete antes de pagar
El mejor momento para resolver un problema es antes de entregar el dinero, con el repartidor todavía delante de ti.
Revisa tres cosas: el nombre del producto impreso en el envase, que la presentación coincida con la de la ficha y el estado del empaque, incluido el sello.
Si algo no encaja, dilo en ese momento y no aceptes el paquete. Después de pagar, el mismo problema se vuelve más lento de resolver.
Rechazo directo
Si decides no aceptar el paquete
Puedes rechazar la entrega sin dar explicaciones. Se lo dices al repartidor y el paquete vuelve por donde vino.
No pagas nada. No se te cobra el envío, no queda una deuda abierta y no hay ninguna penalización por haber hecho el pedido.
Si quieres explicar el motivo, díselo al asesor cuando vuelva a llamar: sirve para corregir un error de dirección, de producto o de fecha.
Pedido pendiente
Si cambias de idea antes de la entrega
Mientras el paquete no haya llegado, la forma más simple de cancelar es decirlo en la llamada del asesor. También puedes cambiar la cantidad, la dirección o mover la fecha.
Si ya hablaste con el asesor y cambias de idea después, puedes decírselo en una llamada posterior o, si ya no hay tiempo, rechazar el paquete cuando llegue.
Cancelar no cuesta nada: no hubo pago previo, así que tampoco hay reembolso que gestionar.
Producto dañado
Si el paquete llega dañado o abierto
Si el empaque está roto, mojado o el sello ya no está intacto, no lo aceptes. Es un motivo válido de rechazo, y el momento de usarlo es con el repartidor delante.
Si te das cuenta después de pagar, guarda el producto y su empaque tal como llegaron, sin usarlo.
El asesor necesita que le describas qué está dañado: el estado del empaque, el nombre impreso y lo que ves al abrirlo. Con eso retoma el caso.
Producto equivocado
Si el producto no es el que pediste
Compara el nombre impreso en el envase con el de la ficha desde la que hiciste el pedido. Si no coinciden, no lo aceptes.
Lo mismo vale para la presentación: si la forma o la cantidad no corresponden a lo que anunciaba la página, es motivo suficiente de rechazo.
Si ya pagaste cuando lo notas, no uses el producto y espera la llamada del asesor. Un producto sin abrir es mucho más fácil de resolver que uno empezado.
Ya pagado
Si ya pagaste y quieres devolver el producto
Los productos son suplementos alimenticios y cosméticos de uso externo: una vez abiertos, su devolución depende de las reglas sanitarias y de consumo de cada país.
Lo que sí podemos decirte es el camino: explícaselo al asesor, describe el problema y deja de usar el producto. Él te indica cómo continúa el caso según tu país.
No prometemos aquí un plazo ni un porcentaje de reembolso, porque no sería el mismo en los doce países donde entregamos y no publicamos cifras que no podamos sostener.
Datos pendientes
Lo que falta publicar sobre devoluciones
Falta lo que depende de la ley de cada país y de la empresa: el plazo exacto de desistimiento, la dirección a la que se devuelve un producto y los datos de la sociedad responsable.
Esa parte se publicará en esta misma página cuando esté confirmada, país por país. Hasta entonces, la referencia es la llamada del asesor.
Y queda el mecanismo que sí es seguro y no depende de ningún trámite: revisar el paquete antes de pagar. Es tu mejor protección.